¿Deben temer las empresas al cambio climático?

Un reciente estudio del Carbon Disclosure project (CDP) confirma que las consecuencias del cambio climático ya están afectando, hoy, a los negocios. Concretamente, describe cómo 60 grandes compañías del índice S&P 500 se están viendo afectadas por el cambio climático.

El coste del cambio climático ya forma parte de los negocios

La economía parece haber reconocido por fin el valor de los recursos naturales como elementos fundamentales para los negocios. Quizás sea esto lo que empuja a empresas como Coca-Cola a invertir en programas de protección del agua. Y es que el agua es un elemento vital para esta compañía.

Debemos aceptar que la economía en su conjunto se enfrenta a nuevos riesgos, que van a permanecer a largo plazo, a causa del cambio climático. Y por lo tanto, resulta necesaria una adecuada gestión de dichos riesgos.

Algunas empresas ya están sufriendo los efectos del cambio climático

Sequías, inundaciones, temperaturas extremas… están afectando, hoy, a todos los eslabones de la cadena de suministro. Las compañías son cada vez más conscientes de la existencia de estos costes. Periódicos debilitamientos de la capacidad de producción y caída de la demanda ya les están afectando. Y eso por no hablar de los “riesgos físicos” que amenazan el funcionamiento del negocio.

Un ejemplo. Tras el paso del huracán Katrina por la costa este de EE.UU. en el año 2005, Wal-Mart se vio obligada a cerrar 200 de sus establecimientos. Únicamente a partir de 2010 pudieron volver a abrir algunos de ellos, pero muchos otros se cerraron definitivamente debido a los graves daños sufridos. Así, los ingresos de la compañía se hundieron en la zona más afectada por el huracán.

Y otras compañías se benefician del cambio climático

La necesidad de adaptación al cambio climático puede convertirse en una oportunidad.

Por ejemplo, Barclays desarrolla nuevos productos financieros, como los denominados “bonos de catástrofes“, diseñados para absorber pérdidas financieras como las ocasionadas en zonas afectadas por las sequías.

Otro ejemplo. En Escandinavia, los inviernos cortos y suaves se traducen en incrementos de la productividad y en reducciones de costes.

Sin embargo, las empresas no deben realizar únicamente un seguimiento del cambio climático para detectar nuevas oportunidades de negocio. También deben convertir en su prioridad la lucha contra el cambio climático. De lo contrario, el calentamiento global puede resultar bastante caro para todos. Además de las consecuencias ambientales y humanitarias, se estima que hasta cuatro billones de dólares podría costar el cambio climático a la economía mundial hasta el año 2030.

Sin comentarios | Leído 134 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*